Contrato didáctico (metodologías didácticas)

Existen múltiples metodologías didácticas, que llamamos nuevas en muchas ocasiones por desconocimiento y no por innovadoras, que ayudan a los profesores a plantear distintas estrategias en el aula. Cada una de ellas, hasta donde yo sé, tiene sus cualidades y limitaciones. Es decir, cuidan y potencian algunos aspectos, y descuidan otros que deben ser compensados. Esto me lleva a no endiosar ninguna y a trabajar de distintas formas en el aula, si lo que quiero de verdad es el desarrollo integral (o pleno, que se dice ahora) del alumno, hasta donde yo llego.

El contrato educativo (LC) es una práctica “muy sencilla”, cuyo objetivo principal estaría centrado en la autonomía del alumno y en desarrollar sus capacidades y competencias más personales. Una tarea que se plantea habitualmente de forma individual, en la que el alumno marca sus propios objetivos para la consecución de un trabajo, decide qué estudiar y cómo dentro de un marco dado, de modo que asuma como suyos los objetivos generales de la programación pero que ofrezca libertad.

Contrato educativo

  1. Se ofrece un tema general a la clase y se explica que cada alumno lo trabajará de forma libre, durante un número de horas concretas en el aula. El profesor acompañará el aprendizaje y en el aula será mediador. Por ejemplo: leer un libro, estudiar una época concreta de la historia o un personaje, la célula, el movimiento, Platón…
  2. Se dejará un tiempo inicial (una hora de clase) para que los alumnos exploren algo del tema, haciendo búsquedas, y decidan cómo llevar a cabo su estudio y trabajo.
  3. Al final de ese tiempo inicial, los alumnos desarrollarán en su contrato educativo (nombre, objetivos, temporalización, compromisos, materiales de los que dispone y otros que necesitaría tener) lo que harán. Se lo irán comunicando al profesor, que será el encargado de dialogar con ellos si está ajustado a sus capacidades, si es muy pretencioso o lo contrario, de modo que se convierta en una tarea realista. Este momento es fundamental.
  4. Las siguientes horas de clase, tantas como se haya estipulado desde el inicio, son para el desarrollo del mismo. Por tanto será necesario crear un clima adecuado. El profesor acompaña y observa el proceso, tomando nota diaria de la actitud y trabajo de los alumnos, para lo cual es bueno hacerse una tabla previa con aquello que se valorará.
  5. La evaluación podría quedarse en la entrega del trabajo, pero sugiero introducir la coevaluación entre alumno y profesor: el alumno completa una ficha previa de su proceso, sus logros, sus dificultades, su grado de satisfacción; y el profesor le entrega también, a ser posible de manera dialogada, sus observaciones.

Ventajas de esta metodología

  1. Despertar intereses en los alumnos y potenciarlos.
  2. Potenciar la capacidad de diálogo y negociación democrática.
  3. Personalizar el proceso educativo desde el inicio.
  4. Observación e intercambio entre profesor y alumno.
  5. Atención a la diversidad de cada alumno, ajustando los objetivos.
  6. Desarrollo de la autonomía personal y la responsabilidad en el estudio.
  7. Crear ambiente de trabajo y estudio en el aula.
  8. Cambiar de dinámica en clase.

Enlaces interesantes

  1. Documento en PDF muy completo. Escrito para la universidad
  2. Documento en PDF esquemático. Escrito para la universidad .
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