Hace unos días dije que comenzaba un canal de YouTube. No son pocas mis reticencias, la verdad. Sobre todo demasiada exposición. Un blog es más pausado y tranquilo. Aquí puedo pensar mejor las cosas, empezar, borrar y terminar si quiero. Y no tienen tanto impacto sobre mí. Aunque escribir, y más aún hablar, lo he considerado siempre una de las actividades más serias de la vida. Cuando hablamos por hablar, comienzan muchos problemas.

Pero comienzo. A pesar de todo, comienzo. Y lo hago hablando de la escucha. Especialmente de lo que he vivido yo cuando otros me han escuchado a lo largo de mi historia. Gracias a todos ellos. Guardo conversaciones estupendas, que nunca más se producirán, pero esenciales. Lo que soy se lo debo a no pocas personas que me dedicaron tiempo y con quienes voy haciendo camino.

Aquí os dejo mi primer vídeo. Criticadlo todo lo que podáis. Completad lo mucho que falta. ¡Y adelante! ¡Toca aprender!

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