¿Te critican por escribir tu blog?

Hace unos meses (mira que he dejado pasar el tiempo) una persona, después de leer alguna entrada de mi blog, me preguntó cómo llevaba las críticas por escribir este blog. Me sorprendió. De vez en cuando pienso en ello.

Habitualmente tratamos las críticas dividiéndolas en dos grupos. Por ejemplo, las que llamamos constructivas y destructivas, o las que van de frente y las que se hacen por la espalda. Como me ha dicho una alumna hoy en clase, corrigiéndome además, no todo es blanco o negro. La lección la tiene aprendida, quizá incluso más que yo.

Lo cierto es que hay más tipos de críticas. Por distinguir diría que otras tres. Unas son muy adecuadas y te ayudan a pensar más, y corregir el propio error o la propia visión, que en muchas ocasiones es excesivamente plana y superficial. Otras no llevan a nada y hay que aprender a pasar de ellas sin prestarle demasiada atención. Aunque siempre molesten un poco, porque saben dónde dan y hacer daño. Y, las menos, te llevan al diálogo con alguna persona que ha leído lo que has escrito o dicho.

Me quedo con las primeras y las últimas. Las que te corrigen y amplían, porque en realidad son las que te hacen más bien. Con demasiada frecuencia somos presa y víctima de nuestro propio punto de vista. Encarcelados verdaderamente en una insignificancia que se cree superior o en una mediocridad con la que hemos pasado a ser condescendientes. No hay nada mejor que superar ese encorvamiento sobre sí mismos que en ocasiones termina en pura idolatría digital. Un blog, no es nada más que un blog. Admiro a esos grandes pensadores que, después de escribir una de sus obras y recibir comentarios, se atreven con una segunda edición revisada y mejorada en la que se nota que han aprendido de lo recibido.

Los que te llevan al diálogo son bastantes menos. Habla alguien que no sentencia, bien porque no lo tenga claro, bien porque perciba que el tema es complejo, bien porque no sabe si él está o no en lo cierto. Parten estos diálogos de una humildad grande por parte de quien corrige. Suelen comenzar con una nueva pregunta, que ayuda a resituar la cuestión y afrontarla conjuntamente. También es habitual que quien la hace espere una respuesta más amplia. Me encantan aquellas personas que no tratan temas hondos con superficialidad, ni se detienen en lo superficial dándole una importancia que no tienen. Con estas personas se puede hablar, incluso repitiendo la cuestión de otra manera.

A quienes no daría tanto valor sería a quienes adulan, todo les parece estupendo y bien, y no tienen nada más que aportar. La legión de seguidores, verdadera comunidad en masa al estilo de los fans más incondicionales. Eso son los que menos contribuyen a la persona que escribe y al tema que se trata, y a todos aquellos a los que afecta el asunto. Si un amigo no te saca del error, viéndote errar una y otra vez, no es un buen amigo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s