Mañana empiezo las clases

Ya es 14 de septiembre y en unas horas empiezo las clases. Por casualidades del horario, siempre provisional en estas fechas, lo haré además de la forma más relajada posible y sin estrés, aunque tendré que madrugar un poco.

Por si fuera poco, son grupos que conozco del curso pasado y con los que estoy muy cómodo. En estos tiempos, como en todos por lo que cuentan los más mayores, es un lujo entrar en clase con ánimo y ganas. Siempre nos quejamos de lo mismo, quizá porque el problema sea más bien del profesor que de la mayoría de alumnos.

Tengo pensada mi clase, ya está todo diseñado. Por eso mismo sé que saldrá lo que tenga que salir. Me aventuro a decir que dialogaremos, nos haremos preguntas y empezará a rodar la maquinaria de la reflexión serena. Pero no puedo decir dónde terminaremos, a pesar de mis minuciosos cálculos.

Gran parte de mi gozo de profesor es trabajar por las tardes en el salón, junto a Laura. Si lo lee le gustará que lo diga. Mientras ella también prepara lo suyo yo estoy con lo mío; nos miramos, hablamos y animamos. Coincidimos en que nuestro trabajo es probablemente el mejor del mundo para nosotros. Lo suyo, lo que tiene preparado para mañana, es mucho mejor que lo mío. Al menos mañana sorprenderá a sus alumnos con algo que le ha llevado un par de horas pensar y realizar. ¡Es una máquina! ¡A mí me inspira trabajar así!

Las salas de profesores de los centros deberían ser parecidas al salón de mi casa. Creo que trabajaríamos más y mejor. Hasta entonces ya tengo mi nido para encubar ideas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s