Por qué no soy agnóstico

Los agnósticos son apasionados buscadores, que no se conforman con cualquier cosa. Algunos los definen como ni creyentes ni ateos, pero prefiero hablar de ellos como auténticos peregrinos, que sin saber ni niegan ni afirman, y así se mantienen en una región aparentemente prudente del mundo desde la que siguen oteando el horizonte. Los admiro en muchos asuntos. Bien podría haber sido agnóstico en otro momento de mi vida.

A lo que voy. No soy agnóstico, a pesar de que lo prefiero a muchos “creyentes” y muchos “ateos” (que no son lo que dicen) porque en algún momento de mi vida di un paso imprudente y decidí no quedarme al margen, mojarme. Creo que la fe viene de estas imprudencias en las que el “quizá sí” prudente y respetuoso, no un sí dicho de cualquier modo, prevalece sobre la eterna duda sobre las cuestiones fundamentales. Y las cosas empiezan a cuadrar de otra manera, se descoloca el mundo conocido hasta el momento y se abre otro incierto en el que las razones responden a las búsquedas, deseos y anhelos que, previamente, ya sabía que había en mí aunque ignoraba enormemente hasta dónde llegaban.

Además de lo anterior, diría que me gustan las preguntas más que a un tonto los caramelos. Esas preguntas capaces de hacer trizas cualquier idea concebida del mundo y del otro. Pero todas estas preguntas conducen inexorablemente a una respuesta, ya dicen mucho con sus titubeos y fuerza para derribar espejismos. Por esto tampoco puedo ser agnóstico, porque con cada pregunta tengo ya, por así decir, una respuesta por la que comenzar. Que puede no hablar ni decir todo, pero sí mucho. Y conviene no negarlo así, de primeras, como creyéndose superior. Hay más humildad en reconocer lo que se ve, que prudencia en mantener una distancia perpetua.

Insisto, y con esto termino, que hay agnósticos de corazón que sí que buscan, sin comodidades, conmovidos de verdad. Me gustaría preguntarles qué es lo que desearían encontrar, y en qué creen.

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Un comentario sobre “Por qué no soy agnóstico

  1. Yo si creo, la fe en la que yo creo en en la di mi mismo y en la de gente que me rodea, pero fuera de ese circuito jamás me creeré nada ajeno a eso que llaman religión… Da que pensar… Y no se realmente si soy ateo o agnóstico… Pero ya te daré la respuesta cuando la sepa 😊.

    ESTO ME CONTESTA UN PRIMO MIO QUE QUIERE APOSTATAR MUY A MI PESAR. CUANDO LE HE MANDADO SU ARTICULO. Y AHORA YA NO SE QUE PUEDO DECIRLE…..

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