Mi opinión sobre #MadridVO

Hace unas semanas, justo después de las elecciones municipales, pensé en escribir una entrada para ayudar a seguir la política municipal, regional o nacional.

Encontré dos grandes problemas: (1) Quienes tenían que ofrecer la información de primera mano lo hacían muy mal, con poca transparencia, sin que se pudiera saber exactamente de qué iban los asuntos o cómo seguirlos; (2) El de la información mediada, que en no pocas ocasiones es fácil olfatear su sesgo, su látigo editorial, sus otros intereses por encima de la verdad.

Aquello me echó para atrás, pero me permitió abrir una carpeta con en mi Feedly, con lugares relacionados directamente con la política municipal del Ayuntamiento de Madrid (y del mío). Me ha servido para constatar que los dos problemas detectados eran reales. Los primeros no informan claramente, no son transparentes, no sabes bien a qué atenerte o cómo encontrar algo con nitidez. Los segundos hacen su juego, algunas veces en un tono tan burdo que me parece lamentable que alguien se lo pueda creer.

Dicho lo cual, lo que ha planteado el Ayuntamiento de Madrid con la web MadridVO me parece de lo más ofensivo democráticamente. Que alguien hable de pluralidad y de hacerse dueño y señor de la verdad y de la última palabra en información resulta de lo más peligroso. La última palabra la debería tener la gente, cada persona. Pero no puede ser que alguien venga a decir lo que se ha dicho o no, lo que se ha querido decir o no, y eso sea el cierre de toda conversación, la única voz autorizada, la interpretación únicamente adecuada. Todo lo que pueda decir ahora me parece poco.

No se puede llamar “mejorar la información” a lo que es realmente “controlar la información“. Las expresiones demagógicas que se están usando para justificar su lanzamiento resultan muy lamentables. El gran problema es que muchos no verán lo que hay detrás de esto.

Si además esto se hace con fondos públicos, para controlar la opinión de las personas- que éste es el objetivo último que subyace y conviene dejarlo bien claro- y “adoctrinarles en la verdad verdadera”, lo tomo además como algo ofensivo y totalitario (los totalitarismos crearon la propaganda, como educación de las masas). Y, para terminar, si se hace, que sea algo de todos los parlamentarios. Eso sí me gustaría, porque pocos son los que tienen blog propio relacionado con la política -que me he informado y los he buscado-.

Al Ayuntamiento de Madrid, como a cualquier otra institución, conviene que esté vigilada por los ciudadanos, con buenos medios. Y someterse a la crítica, sin esconderse detrás de un blog. No sea que algunos critiquen unas cosas y ahora las reproduzcan. Esto no es más que otra forma de pantallazo, aquí no hay auténtica cercanía ni gobierno responsable. Dicho de otro modo, es lo contrario de una buena política de transparencia, en la que los políticos cuentan y los ciudadanos opinan. ¿Nos daremos cuenta?

¿El siguiente paso será marcar a los divergentes, a quienes interpreten de otra manera, a quienes no comulguen con lo propio, a quienes piensen, sientan, crean de otra manera? Muy peligroso me parece esto. Este filtro, o como se quiera llamar, es una forma inquisitorial metida dentro del sistema democrático en pleno siglo XXI.

Lo que yo quiero es un blog con objetivos claros y políticas bien explicadas, que se puedan comentar, debatir, discutir y seguir. Con algunas estaré a favor, sea quien sea quien gobierne, con otras no, sea quien sea quien gobierne. Pero lo mejor es que nos dejen opinar a las personas, evitando adoctrinamientos, controles, manipulaciones…

No termino aquí. A los señores periodistas, desde mi perspectiva, me gustaría decirles que en política y en otros temas, se les nota excesivamente el plumero y que hacen un penoso servicio a la gente con sus formas y mensajes. Hasta mis alumnos, en pequeños análisis comparativos, se han quedado alucinados. Tengo que decir, en cualquier caso, que no son pocos los que trabajan con rigor, pero en estos ámbitos hay que buscarlos rebuscando. A mi entender, a mi parecer. Quizá soy muy exigente y un buen artículo es el que convence aún más a los lectores del periódico, pero a eso lo llamaría mercantilismo puro y duro.

Lo que está en juego es una cuestión de crecibilidad de las instituciones. Son muchos los que se han empeñado en hacer afirmaciones generalizando y desprestigiando todo lo habido y por haber, y ahora hay un caos y una confusión en la que muchos no saben bien hacia donde mirar. Y a río revuelto, ganancia de pescadores.

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3 comentarios sobre “Mi opinión sobre #MadridVO

  1. Viéndolo en profundidad, lo que me refiero es el modo de concebir nuestra existencia. ¿Cómo algo recibido? ¿Cómo algo que construyo? ¿Ambas cosas? ¿En qué orden?

    O dicho sobre el tema que nos ocupa, un medio de información debería informar sobre los hechos en la medida en que sea posible. Juegos de palabras, pero si las palabras no remiten a realidades pierden su peso

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