¿He ayudado a mis alumnos en algo este año?

Me rondan demasiadas preguntas estos días. Y esta es de las muy importantes. Siendo sincero, creo que muchos de mis alumnos han sido (son) tan buenos que no me necesitan para aprender lo que aprenden conmigo. Dicho de otro modo, con cualquiera podrían aprender mucho. Y otros, por irme a otro extremo que también tengo muy presente, otros alumnos viven situaciones que a mí personalmente se me escapan tanto dentro como fuera del aula. Estos segundos tampoco sé muy bien qué han aprendido conmigo.

Esta percepción confirma, de algún modo, algo que llevo pensando algún tiempo. Todavía vivimos en un contexto en el que la educación se mueve entre lo anterior y lo actual, por no hablar de lo antiguo y lo nuevo. Lo anterior era un docentecéntrico. Lo actual va girando hacia un papel del alumno sumamente relevante en el proceso educativo, es decir dicesntecéntrico.

El papel de los profesores de antes va muriendo poco a poco. Mis alumnos saben muchas cosas que yo no sé y otras que tampoco quiero aprender. Pero saben. Y tienen a su disposición herramientas para seguir aprendiendo. El papel del profesor actual (y que crecerá en el futuro) tiene más que ver con el contexto de aprendizaje, en el que se facilita el aprendizaje que de la postura anterior en la que el profesor hacía de “fuente de sabiduría”. Los de antes eran verdaderos sabios, y lo digo con admiración. Quizá ahora el papel del profesor, para ser verdadero constructor y bueno en lo suyo, tiene más que ver con adelantar un cierto camino por el que vayan avanzando en su desarrollo y progresión los alumnos. Desde los más grandes hasta los más pequeños.

Creo que va a ser así. Tampoco me parece la panacea. Adelanto un reto para mis clases: facilitar contextos, proponer itinerarios, con la nota de la diversidad en la que cada cual aprenderá a su ritmo y quizá por calles distintas. Es como si, en mi imaginación, tuviera a los alumnos delante y les propusiera llegar a un punto de la ciudad. Lo que a mí corresponde es dotarles de un mapa que teóricamente les dé ideas sobre los movimientos sucesivos, e ir siguiendo y acompañando a cada cual por sus diferentes rutas. ¡Estoy absolutamente seguro de la progresión de la educación personalizada! ¡Y me ilusiona!

Dicho lo cual, y volviendo a mi pregunta, creo que algo se lleva cada uno. Aunque siempre me queda un cierto sinsabor porque sé que se puede hacer mucho más y que me tendría que haber esforzado mucho, mucho más con algunos chavales. Dicen los que me conocen que soy exigente conmigo mismo, a lo que respondo que vale la pena y se lo merecen.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s