Las motivaciones existen

Durante un tiempo, no breve, estuve escuchando casi todos los días cómo un compañero decía que “eso de las motivaciones” era “una invención moderna”. He puesto entre comillas su forma de hablar para ser fiel a lo que decía. Cuando alguien habla así revela mucho de sí mismo. Su pack de invenciones modernas no terminaba ahí. Había otras “cosas de estos tiempos” con las que no estaba de acuerdo. Se consideraba a sí mismo un resistente frente a las modas, un resistente liberal y acorde a los tiempos. Porque no solo los anquilosados tradicionalistas hablan mal de las cosas que suceden en el mundo. Hay liberales de la década de los 60 y los 70 y los 80 que siguen creyendo que son liberales porque lo fueron en otros tiempos, pero ahora se han vuelvo ineficaces motores para la historia. Son historia, pero no motores. Han dejado de estar “motivando” el mundo. Luego las motivaciones, diría yo, está claro que existen. Mi compañero vivía su contradicción como podía, creyendo que la educación es el mejor modo para mejorar y transformar el mundo. Porque todo aquel que quiere hacer avanzar la historia, en el fondo, se hace a sí mismo motor e impulsor del cambio. Aunque no lo sea de hecho, se lo cree.

motivacion2

El reino de las motivaciones no puede terminar ahí. Motivación quiere decir, actualmente, muchas cosas. Algunas de las cuales, sintiéndolo mucho, son humanamente imprescindibles.

  1. Por motivación entendemos capacidad de esfuerzo y de superación. Lo decimos así cuando hablamos de “ser un motivado” o, un peldaño más abajo, “estar motivado”. La segunda expresión es más local, más del momento. Es un arrojo y valentía de carácter variable y sutilmente prudente, según las circunstancias. Siempre he pensado que hay quien se defiende muy bien con su afán de superación porque nunca sufrío una prueba verdaderamente, porque considera montaña lo que no es más que colina. Demasiado egoísmo, si se me permite decir, detrás de muchos libros que hablan de este esfuerzo tan humano.
  2. Por otra parte, el reino de las motivaciones parece ser el reino de las intenciones. Siempre pondré un pero a este asuno, pero un pero de los gordos. Porque me parece que no hay verdadero descubrimiento de la intención humana, en su profundidad y realidad, hasta que no se reconoce humildemente y con mucha ignorancia del asunto, que las intenciones de los demás son ocultas y oscuras para nosotros en una desproporción que no conocíamos hasta el momento, en una distancia verdaderamente infinita. Casi tanto, aunque ciertamente más, que las propias intenciones son desconocidas muchas veces para nosotros mismos. Ponemos parches e inventamos, imaginamos y completamos lo que falta “a nuestra manera”. Y esa forma en la que nosotros nos “justificamos” inventando y creyendo nuestras mentiras, es con los otros habitualmente un “motivo” de “ajusticiamiento” en el que cada uno se toma la justicia por su mano con una anchura endiablada.
  3. Lo anterior me parece tan importante que lo repetiría en este punto para que ocupase más espacio en el esquema. Las intenciones mueven, describen, dan hondura a lo que hacemos. La acción es humano por la intención que la dirige, con o sin acierto, conocida o desconocida. Motivaciones entonces es también todo aquello que fluye en nosotros, que nosotros no controlamos y que indefectiblemente se traduce en acciones, gestos, maneras, detalles que los demás reciben como revelación de nosotros mismos. Controlemos o no sobre ellas, ahí están. Y por momentos venden lo que somos, y queremos ser, y por momentos nos fracturan y nos vemos vendidos por ellas.
  4. Motivación es buena disposición. Es decir, disposición favorable a algo. Que no tiene por qué ser buena ni ofrecer un bien. Se puede estar supermotivado para mentir, marginar u olvidar a alguien. Lo dejamos en algo mental, previo a lo que va a suceder. Nuevamente, inconsciente o no. Estar motivado para algo significa estar dispuesto, de algún modo preparado. Pase lo que pase. Y eso, con perdón, significa que nos da un poco igual lo que venga después. Porque respondemos por inercia, sin juicio ni criterio oportuno. ¡Tan cierto como la vida misma! ¡Excesivamente habitual en espíritus gruesos, poco finos, poco acostumbrados a hablar consigo mismos!
  5. Y, por último, motivación también es reflejo de las ganas y de las posibilidades convertidas en elecciones personales. Un terreno pedregoso, que se convierte en árido para el pensamiento. Un reino fecundo para las preguntas interesantes. En activo diríamos que nos debe inquietar por qué hacemos lo que hacemos, elegimos lo que elegimos. La libertad es una de las esclavitudes más universales, en el mejor de los casos. Quien no ejerce su libertad, ni siquiera vive, ni se define, ni dice quién es. Pero también en aquellos momentos en los que nos dejamos elegir. Lo que nos motiva desde fuera, pero muy interiormente. Eso por lo que nos sentimos elegidos, privilegiados, personalizados, únicos. Eso que nos hace ¡únicos!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s