Calasanz primereó

Calasanz primereó. No por él, por otros. No por iniciativa completamente suya, pero sí asumiéndola y haciéndola suya.

Primereó al estilo de Dios, no del mundo. Porque también el mundo tiene sus artes y sus mañas, y le gustan mucho los nobles puestos destacados. Una forma de primerear, la de Dios, que no le coloca hoy como atleta triunfante que pasa la meta solo. Dios nunca va solo. Dios sabe mirar atrás, abajo si es necesario, y parar su ritmo, frenar, esperar a quien llega, caminar al paso de quienes no pueden. Dios nunca se apunta los tantos porque su carrera nada tiene que ver con destacar ni con las glorias y laureles de los hombres, y los de Dios, a su imagen, tampoco obran de semejante modo. Los de Dios primerean de otra manera, sin primeros puestos curiosamente, buscando los últimos lugares, los nuevos lugares, ciertos márgenes de la historia, del mundo, de sus barrios, de sus gentes, de sus inquietudes y esperanzas.

Primerear. Me encantó esta nueva palabra, este neologismo que encontré ayer casi al prinicipio de Evangelii Gaudium. Esta palabra celebra que alguien tomó la iniciativa en mí, por mí y para mí, y que eso me ha dado la vida, me ha hecho hombre, me permitió ser amado antes que amar, ser conocido antes que conocer, ser hablado antes que hablar, ser vivido antes que vivir, y así tantas y tantas realidades incontables, que no debería olvidar. Me alegra mucho saber quién toma la iniciativa, y que ese camino precisamente no nos lleva a desesperar como sí lo hace el de la permanencia eterna en lo de siempre. Primerear rompe el mundo, lo quiebra en su tranquilidad y desde dentro, lo despierta y desconcierta, deja sin palabras y contemplando. Primerear es salir, dejar, abandonar, lanzarse, confiar. Primerear es novedad absoluta y radical, acontecimiento inesperado y por tanto inolvidable. Primerear constituye la esencia misma de la creación primera, y la creación a la que hoy tengo la oportunidad de asistir en el tiempo que se me concede. Primerear con palabras, con acciones, con silencio. Primerear, tomar la iniciativa, no esperar, salir al encuentro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s