Lo esencial para un peregrino

Me llega hoy un correo con la foto que adjunto. Y en él, una pregunta: “¿Te acuerdas de la mochila del Camino de Santiago?”

La verdad es que no me acuerdo. Y no lo siento. Sentiría acordarme de la mochila, pero mucho más aún confundir la mochila con lo imprescindible. ¡Qué exageración! ¡Qué falsedad! Mucho menos aún confundir la mochila con la seguridad y protección, con el amparo y defensa del caminante. La mochila es un estorbo más que debemos asumir. Y ojalá, como tantas veces deseamos, hubiera sido mucho más ligera, no hubiésemos cargado tanto ni nos hubiésemos creído tan precavidos y prudentes. El peregrino no es prudente. Y si el camino enseña a confiar en algo, ese algo nada tiene que ver con lo cargable en una mochila. Quizá en la hospitalidad del lugar al que se llega, o donde nos caemos doloridos. Quizá en el compañero que, al igual que tú vive, camina y sufre, pero refrena su deseo y pasión y se pone a caminar a tu lado. Pero la mochila nada tiene que ver con lo imprescindible. Más bien al contrario. A lo largo de los días, con sus trabajos y tareas, nos despojamos progresivamente. Y en nada vemos que nos defina la mochila como peregrinos.

Un peregrino necesita del camino. Ni siquiera de la meta, o del origen. Mirar atrás no tiene sentido. Y una vez que ha descubierto que es peregrino dará igual dónde llegue. Seguirá siendo peregrino. ¡Siempre peregrinos! ¡Siempre en el camino! ¡Siempre en el medio! Sin llegar definitivamente a ningún lugar, sin poder instalarse, sin desalojar de su corazón la confianza, el esfuerzo.

 MOCHILA

Anuncios

4 comentarios sobre “Lo esencial para un peregrino

  1. Enhorabuena Josefe por tu blog y reflexión. Me atrevo a aportar que el peregrino tiene algo esencial que no pesa, pero impulsa, y da sentido a su esfuerzo. Una meta, un gran Ideal, que aspira alcanzar. Un Ideal hacia el que dirige sus pasos y su esfuerzo, y que comparte con personas que se relaciona en el camino, algunas peregrinas como el, caminando hacia el mismo Ideal, y con las que comparte durante su caminar.

    Me gusta

  2. Caminar como esencia del viajero y del viaje, imitamos al planeta Tierra que gira alrededor del Sol y vuelve a girar… y por eso el buen caminante no aspira a llegar, sino a seguir caminando…como forma de vida y gozar en alguna parada de la hospitalidad, amable y generosa, de una buena conversación, de un trago juntos con alguien que te cruzaste.
    Gracias por la breve y buena reflexión.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s