Los engaños de nuestras propias palabras

Reflexionar sobre cuántas de las palabras que utilizamos con frecuencia no hemos apurado y conocido hasta el extremo, cuántas de esas palabras no hemos experimentado en profundidad nos llevaría ya una vida entera. Algunas las tendríamos que abandonar y dejar que se pierdan para siempre en el olvido. Tanto que, si llegase el momento en el que estuviésemos preparados para utilizarlas, ya sería tarde. Nadie las habría podido guardar. O encontrar a ese sabio supondría para nosotros un viaje largo y seguramente lleno de impertinencias.

No puede ser este, por tanto, el camino; salvo que optemos decididamente por la mudez, el silencio, y demos a las palabras el poder de dominarnos que, según mandato, deberíamos invertir con nuestra capacidad creadora. Tenemos que convivir, y no hay otro remedio peses a su dureza, con palabras cuya hondura desconocemos. Y asumir que no nos queda más remedio. Aceptar humilmente que aprenderemos lo que es el amor al tiempo que vaya sonando en nuestros oídos o en nuestro interior. Y lo mismo sobre las grandes palabras, llamadas inevitablemente a crear su mundo y habitar con otras de calado infinitamente inferior.

Y esto mismo que nos sucede a nosotros en el mundo que creamos por medio de las palabras se convierte en motivo de intercambio necesario con otros, de aprendizaje compartido, de cesión y adquisión continua. También nos enreda en discusiones y confusiones en las que no deberíamos pararnos, sino esclarecer con humildad y sin creerse nadie con la posesión de nada.

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Un comentario sobre “Los engaños de nuestras propias palabras

  1. Me quedé pensando, con respecto a la “palabra”, realmente sé que es muy importante, pero, también creo que existen otras formas para comunicarnos , el de la caricia, el del gesto, a veces sin palabras nos podemos dar a entender perfectamente, ante un extranjero por ejemplo, o expresar cariño mediante una caricia a un bebito, que de palabras poco entiende. De palabras buenas o malas, depende el contexto, y eso de que con palabras creas mundos, también depende, existen personas en que predomina el lado derecho del cerebro que piensan en imágenes , o los mudos, tendrán un mundo mas restringido?, solo eso un comentario.

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