Lo fácil que es caer en el olvido

Hoy he visto un cuaderno del que se han borrado los recuerdos incómodos. Un Alzeimer colectivamente adelantado y propiciado, la negación de lo real para seguir mirando a lo imposible, la delicadeza y exquisitez de un plato perfectamente condimentado con la mediocridad de nuestras verdades y aderezado con sonrisas hipotéticas y palabras como nubes. Se juntan en un cuaderno aquellas personas que no pueden verse y vivir juntas, distribuidas por páginas ordenadas con espacios reservados y delimitados. Se colocan fotos para encumbrar y distraer la atención hacia el todo, en forma de luminoso que nos invita a pasar adentrándonos en sus muros. Y he pensado para mí lo fácil que es caer en el terrible olvido, en la desprotección que ofrece la no existencia en el recuerdo de otros, la mortalidad más mortífera, la agresión que quiebra la historia para despadazar sus trazos.

Aquella maquinaria de post-guerra que inventó toda dictadura y cuyo uso democrático y evangélico se justfica a duras penas apoyándose en el principio de los fines y de los medios, marcando qué ha existido claramente a la vista de todos y qué no merecía la pena ni siquiera seguir viendo, continuar contando, o que hubiera existido. Los defensores mismos de la vida futura, los contructuros de esperanza, hacen gala de este arma para sus propósitos más elevados, entremezclándose así con lo más ruín. Aquel enterramiento masivo, de uno y otro orden, que contaba con dos brazos poderosos: una goma de borrar mágica, que prohibía cualquier referencia y contacto con lo extraño y diferente, y una industria apasionada que duplicaba el tamaño de las letras que quería que fueran leídas.

Se apoderaron los poderosos de la historia que se escribe en los libros. Compraron toda la industria que produce recuerdos. Dejaron al pobre sin nada, incluso robándole su presencia. Ya no aparece en las fotos, porque no estuvo realmente. Ya no estará con ellos, porque no quedará bien en la anual memoria. ¡Qué pensarán algunos si lo ven! ¡Qué pensarán! ¡Prohibido pensar en eso! ¡Prohibido pensar! ¡Y que todo siga su rumbo! ¡Una ronda más de ignorancia!

Anuncios

2 comentarios sobre “Lo fácil que es caer en el olvido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s