El amor no se merece

Ayer hablaba con una persona sobre este particular, mezclando los méritos y el amor hasta confundirnos y desviarnos de lo principal. Hay preguntas que serán por siempre más duras y arriesgadas que otras, y conversaciones que nos conducirán al ritmo de la cerveza donde no esperábamos terminar. Lo cierto es que el amor nunca se merece. Ni el que se recibe, en ocasiones con ansia. Ni el que se da, que suele ser una ínfima parte de cuanto podríamos entregar generosamente de nosotros a los demás. Las circunstancias no pueden cargar con todos nuestros excesos o resquemores, pues algunos de los límites vienen agradablemente acompañándonos durante años y nos hacen ser quienes somos. Pero el amor no se puede ganar, ni hay precio económico o cantidad de esfuerzos que nos puedan hacer pensar que nos merecemos una pizca siquiera de sus bienes y de su plenitud.

En cierto modo llego a pensar, después de todo aquello que hay preguntas insidiosas y molestas, que azuzan y ponen la zancadilla. Por ejemplo, cuando amamos y nos damos cuenta de ello, que no siempre van parejas la acción y la conciencia de nuestra propia vida, no dará igual preguntar por las causas del amor que por su origen. La causa nos enredará en listas de cosas o motivos, y nos hará establecer relaciones poco nítidas, e incluso nos desviará del presente y de su disfrute y sorpresa. Sin embargo, preguntarse por el origen del amor, que siempre ha sido la pregunta por su naturaleza misma, creo que inundará la vida de admiración, de gozo, de mayores interrogantes por nuestra inmerecida situación y por nuestra profunda ignorancia sobre aquello que sabemos, ahora sí porque amamos, que es lo más grande y lo único verdaderamente importante de todo cuanto llevamos entre manos. Los méritos, como ves, se quedaron atrás. Y quien ama tiene problemas mayores que creerse, bajo el signo del error y la mentira, en un momento digno de algo de cuanto recibe. El amor es gratuito cuando es amor, y no interesado en terceros. El amor puro no existe solo, pero existe ciertamente aunque tenga adosado aquello que todos sabemos que no le pertenece en esencia. Y de este modo se disfruta, se goza, se vive, se palma, se impone en su verdad y su deseo de limitar al hombre para que viva entregado generosa y dócilmente.

Anuncios

4 comentarios sobre “El amor no se merece

  1. “el amor no se mendiga el amor se merece más nunca pierde el que ama, pierde el que no supo valorar la relación!!!”
    esto parece una contradiccion escrita por alguien y sin sentido no?
    Suce de que esto lo escribio ni mas ni menos que EDGAR ALAN POE!
    Y me inclino a pensar que creo mas en un pensamiento de Edgar Alan Poe que en lo que se escribio en este anuncio.
    Personalmente creo que hay miles de formas de actuar con la persona amada que nos hacen merecedores de su amor!!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s